Ayer asistí a una charla de Andres Karp en TUCAMON sobre diseñar web con sentido y aunque fui con la sensación de que dejaba muchos “deberes” por hacer, me vino genial la charla para recordarme mis principios.
Últimamente, quien me conoce lo sabe, mis aportaciones en las redes sociales tienen que ver con el estrés, el overbooking y cosas similares. Y no es que tenga mucho trabajo, es que se me han acumulado muchas cosas pequeñas que me ocupan mucho tiempo y no consigo avanzar con casi nada de un modo productivo y del que me sienta orgullosa. ¿Qué por qué cuento esto? porque anoche este señor me recordó POR QUÉ estoy haciendo lo que hago, POR QUÉ debería hacerlo BIEN y básicamente, que no debería de ‘dejarme llevar’ por las modas sino buscar la excelencia. A 10 minutos de terminar su charla ya me veía identificada en un “buen diseñador” y veía claramente a Manuel Galdón en el perfil del “excelente diseñador”… total, me hizo memoria de cuál era mi camino.
Según Andrés Karp hay diferentes tipos de interfaces web, las de aplicación, las artísticas y las limpias (sus preferidas). Las primeras no deben cargar ni cansar al usuario al visitarlas a diario, son las que están pensadas para trabajar con ellas, no saturan y han de ser funcionales. Cuantos menos gráficos mejor. Las segundas producen una reacción más emocional y visceral, suelen estar pensadas para visitantes esporádicos y producen un impacto visual de “corto alcance”. Son perfectas para promociones y microsites. Las terceras están basadas en SSOO e ilustraciones, un híbrido entre las anteriores. Son detallistas y reflexivas, además su impacto es de “largo alcance” por ello son perfectas para cualquier negocio.
Y como diseñadores, ¿cómo hacemos “un excelente diseño web”?
1º Busquemos un estilo que tenga un equilibrio entre detalles y funcionalidad. Investiguemos. Veamos libros, películas, cine, otras webs…
2º Busquemos LA DIFERENCIA. Si todos hacen lo mismo ¿qué mérito tiene?
3º Cuida los detalles. SIEMPRE. Ni te pases ni te quedes corto. Un buen diseñador decora pero un excelente diseñador comunica así que, equilibra, mima y compensa los efectos visuales, las tipografías, los espacios, los colores…
4º Cuida las retículas (grids) web. Parece que no pero son una estupenda herramienta para conseguir uniformidad y argumento en un diseño, por muy simple o sencillo que sea.
5º Diseña los iconos de tu web como si de un sistema de señalética se tratara.. Es un curro —y cuesta evitar los “free”— pero marcar la diferencia puede estar en estos detalles.
6º No vanalices el diseño, has de ser sutil. No se trata de ser un buen diseñador sino de ser un excelente y gran diseñador.
No seas demasiado simple o te excedas en efectos —niégate rotundamente a utilizar “biseles” de photoshop—, degradados o combinaciones de color incoherentes (te aseguro que un color rosa chicle no pega con un amarillo limón en proporciones similares), pero lo más importante es ser fiel a nosotros mismos, no traicionar nuestros propios principios.
Aunque a veces prime el tema económico —y en estos tiempos prima— es mejor para nuestra dignidad y nuestra reputación, pensar en que estamos plantando una semilla. ¿Qué quieres que crezca de ella? ¿una reputación de que somos resolutivos o una reputación de que hacemos un excelente diseño? Esto me ha hecho pensar que últimamente me parezco más al “resolutivo” pero yo busco lo segundo así que puedo decir que la charla no fue en vano. Me hizo recordar cuáles eran mis principios y volver “al camino”. Por lo menos, lo intentaré de nuevo.
Gracias @andreskarp